Deportistas

El ejercicio físico moderado es muy beneficioso y aconsejable en todas las etapas de la vida. Practicar deporte es bueno para nuestras articulaciones. Unos músculos fuertes ayudan a descargar las articulaciones, amortiguan mejor los golpes y nos protegen de lesiones en ligamentos y tendones. Sin embargo, cuando la disciplina deportiva se realiza a muy alta intensidad puede causar el desgaste prematuro de las articulaciones. Llevado a límites extremos, el ejercicio puede actuar como agente patológico sobre el aparato locomotor, generando traumatismos que conducen a múltiples lesiones y a la artrosis.

Por ello, si practicas deporte de alto rendimiento debes dedicar especial atención a tu salud articular. A modo de ejemplo, los deportistas que practican fútbol, baloncesto, boxeo, hockey, lucha libre o levantamiento o lanzamiento de pesos (deportes de impacto), desarrollan más artrosis que los corredores de fondo. Según un estudio sobre condroprotección en el deporte de los Dres. Pedro Guillén y José Mª Vilarrubias, los futbolistas de élite presentan un 15,5% de artrosis de rodilla, frente a un 3% en los jugadores no profesionales. Asimismo, los deportes de mayor fuerza como el boxeo, levantamiento de pesas y lucha libre implican un riesgo muy elevado de contraer artrosis.

Practicar deporte es saludable, pero debe hacerse de manera responsable para no llevar el cuerpo al límite y evitar problemas de movilidad en el futuro. Es muy importante que el deportista dedique el tiempo necesario al calentamiento y a la recuperación antes y después de realizar ejercicio físico de alta intensidad.


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